Subsecretaría de Cultura de AMR
El Cine Club Rosario propone otro martes imperdible con dos grandes filmes de la historia del cine moderno, un Thriller apasionante y el divertidísimo ‘rockumentary’ de Rob Reiner.
Horarios
Apertura boletería: 19.30 hs.
Proyección (puntual): desde las 20 hs.
A las 20 hs.: «PLEIN SOLEIL»
«Plein Soleil» (A pleno Sol)
Francia, 1960. 115′. Dir. René Clément.
Uno de los mejores thriller del cine francés, con Alain Delon y Rommy Schneider.
Es la primera adaptación de la novela El talento de Mr. Ripley (1955) de Patricia Highsmith y por lo tanto la aparición cinematográfica del personaje de Tom Ripley. Luego vendrían El amigo americano de Wim Wenders y El talentoso Mr. Ripley de Anthony Minghella y series de gran impacto. El prolífico director Renè Clément (Los Malditos, La batalla del riel, Los Felinos, Arde París?, El pasajero de la lluvia, entre otros títulos) se tomó libertades significativas con la novela creando una obra que la propia Highsmith admiró por su singularidad.
Tom Ripley, un joven de origen modesto, es enviado a Italia por el acaudalado señor Greenleaf para buscar a su hijo Philip, un playboy mimado, y regresarlo a Estados Unidos. A cambio le pagará 5.000 dólares. Bajo el sol de la costa italiana la envidia y la fascinación se apoderan del amoral Tom, que tramará el crimen perfecto.
Interpretado por un joven Alain Delon, que hace su lanzamiento internacional con este film, Tom se instala en el lujoso y ocioso mundo de Philippe y su novia, Marge, en el mediterráneo. Pronto ese deseo de apropiarse de una vida que no es la suya comienza a corroer a Tom. También en este film señero, la hermosa cantante Marie Laforet debutaba en cine encarnando a Marge.
En este entorno de belleza exuberante comienza un peligroso juego de identidad y traición. En A Pleno Sol no hay sombras donde esconderse, la luz, pantalones blancos inmaculados y azules profundos en mar y cielo, forman parte de un uso del color vibrante y sensual. Elementos de contraste en un relato lleno de tensiones interiores y una puesta en escena sofocante, entre movimientos de cámara suaves y elegantes.
A las 22 hs.: «THIS IS SPINAL TAP!»
«This is Spinal Tap!»
Estados Unidos, 1984. 82′. Dir. Rob Reiner.
Innovador “mockumental”. Comedia de culto que redefinió un género.
El mismísimo Rob Reiner, interpretando al director Marty DiBergi, documenta la gira norteamericana de la legendaria, y ficticia, banda de heavy metal británica Spinal Tap, con la esperanza de capturar la «magia» del rock and roll. A medida que la gira avanza se revela la profunda incompetencia, vanidad y desconexión de la realidad de los integrantes de la banda.
Desde problemas con el merchandising, hasta discutir la profundidad artística de una canción sobre sexo, la película cuenta, en tono documental, con entrevistas en primer plano y cámaras que parecen capturar momentos espontáneos, cómo una banda que una vez llenó estadios lucha por mantener su relevancia mientras su mundo se reduce literal y metafóricamente.
Inspirada en un sketch de 1979 del programa The TV Show, es la ópera prima de Reiner, quien fue parte del primer equipo de Saturday Night Live y luego se metería en la historia del cine con Cuando Harry conoció a Sally y grandes obras como Misery. Spinal Tap es un falso documental o «Mockumentary» donde todo está diseñado para parecer completamente real y bizarro, una cámara que se enfoca mal, sonido que se satura, planos mal encuadrados, los errores técnicos también son parte del humor congénito de la película.
Sátira definitiva de la industria musical, los clichés y personajes estereotipados, el manager inútil, la novia que separa la banda, refuerzan el tono ácido y verosímil, muchos músicos reconocieron dolorosamente sus propias experiencias contadas en el film.
Rob Reiner popularizó así el falso documental y perfeccionó el formato. Creó nuevas reglas del género, planteó la posibilidad de una mirada seria sobre un tema absurdo, la improvisación basada en personajes y el realismo técnico. Su influencia es notable en sitcoms como The Office o Modern Family, y así comenzaba su carrera este director que a su vez mucho había aprendido de su padre Carl y su compinche Mel Brooks.




