Subsecretaría de Cultura de AMR
Excepcionalmente, el Cine Club tendrá su doble función el próximo miércoles por el feriado del martes. Se proyectarán dos nuevos filmes, uno francés de un director más que talentoso, y otro británico, que es el gran debut de su director.
Horarios
Apertura boletería: 19.30 hs.
Proyección (puntual): desde las 20 hs.
A las 20 hs.: «EL ACCIDENTE DE PIANO»
«El Accidente de Piano»
Francia, 2025. 88′. Dir. Quentin Dupieux.
La nueva obra del original Dupieux con Adèle Exarchopoulos.
Magalie es una famosa y millonaria influencer. Un grave accidente ocurrido durante el rodaje de uno de sus impactantes vídeos la dejó convaleciente y con un brazo enyesado. Para recuperarse se muda a un chalet en los Alpes nevados acompañada de su leal asistente personal, Patrick. Allí su descanso se ve perturbado por la llegada de un fan obsesivo y una periodista que descubre su paradero. La periodista posee información comprometedora sobre ella y está dispuesta a chantajearla para obtener una reveladora entrevista única.
Magalie Moreau no es una influencer común y corriente. Padece una fantástica insensibilidad congénita al dolor que le ha permitido grabarse en situaciones extremas, lo que redundó en fama mundial y fortuna. En el refugio montañés su carácter se vuelve más errático y se le hace cada vez más difícil lidiar con Patrick, su casi esclavo corporativo, y con la presión de Herzog, la periodista que quiere destapar la verdad de la persistencia de la influencer.
Comedia negrísima y sátira feroz sobre la cultura de las redes sociales, la búsqueda del like a cualquier precio y la bajeza moral del mundillo de famosos virtuales. El director Quentin Dupieux, también a cargo de la fotografía, el montaje y la música bajo el seudónimo Mr. Oizo, logra que el entorno del chalet y las montañas nevadas se vuelvan un claustro en la montaña, clave para crear la sensación de aislamiento.
En una especie de broma macabra, el autor no moraliza y coloca un espejo cinematográfico frente a la cultura del ‘morbo’ digital: con una persona que se machaca para entretener y espectadores que ‘consumen’ esa destrucción sin empatía alguna. Destacadísima actuación de A. Exarchopoulos encarnando un personaje fuera de sus tipos habituales, en otra imperdible y ‘trascendentalista’ obra del genial y prolífico Dupieux.
A las 22 hs.: «PILLION»
«Pillion»
Reino Unido, 2025. 106′. Dir. Harry Lighton.
Festival de Cannes: Un Certain Regard: Mejor guión (Harry Lighton); Semana de Cine de Valladolid: Mejor actor (Harry Melling); en festivales británicos: Mejor guión adaptado ; Mejor película británica independiente, Mejor guionista debutante (Harry Lighton), Mejor vestuario, Mejor maquillaje y peluquería.
Colin, Harry Melling el Dudley de Harry Potter aquí en impresionante fisic du rol, es extremadamente tímido. Con casi treinta años aún vive con sus muy amorosos padres en un suburbio londinense. Es agente de control de estacionamiento y en su tiempo libre canta en un grupo a capella con su padre y otros vecinos. Una noche durante una de sus actuaciones, un atractivo y enigmático motociclista llamado Ray, Alexander Skarsgård, le pasa una nota de cita. Esa misma noche, en un callejón, Colin se somete por primera vez a las órdenes de Ray.
Lo que comienza como un encuentro casual se convierte en una curiosa relación de dominación y sumisión (BDSM). Colin se incorpora así a la vida de Ray con las estrictas normas que obedece sin preguntar y adopta la estética de la banda de motoqueros de la que es parte Ray. Colin acepta su rol de sumiso aunque comienza a reclamar gestos de afecto convencional que, por algún pasado doliente, Ray se niega a conceder.
Pillion, título de la película, hace referencia al asiento trasero de la moto, donde se sienta el pasajero. Una metáfora perfecta de la posición de Collin en la relación: secundario, pero acompañando en movimiento y abrazado al conductor.
Basado en el libro Box Hill de Adam-Mars Jones, Lighton compone una comedia ‘kinky’, romántica y pícara, con un humor muy británico y al borde del absurdo. A. Skarsgård, cómodo en su novedoso rol, bautizó el género como «dom-com» (dominant-comedy).
La autenticidad de la película no es casualidad por diversos motivos: desde la investigación en terreno motoquero gay, a la delicada y contundente intimidad, hasta el tono fresco y naturalista de las escenas callejeras, que consuman un gran debut del director inglés.




