Subsecretaría de Cultura de AMR
El martes 7, a las 20, concluye la Sección Bogdanovich con un film sobre traición, confusión, un pueblo que se está quedando vacío y el cierre de un cine. Y a las 22, la hija de Drácula llega al Nueva York de los 90 en un cuento de vampiros postmodernos.
Horarios
Apertura boletería: 19.30 hs.
Proyección (puntual): desde las 20 hs.
A las 20 hs.: «LA ÚLTIMA PELÍCULA»
«La última película»
Estados Unidos, 1971. 118′. Dir. Peter Bogdanovich.
Oscar: Mejor actor de reparto (Ben Johnson), Mejor actriz de reparto (Cloris Leachman); Globo de Oro: Mejor actor de reparto (Ben Johnson); BAFTA: Premios de la academia de cine británica: Mejor guión (Larry McMurtry, Peter Bogdanovich), Mejor actriz secundaria (Cloris Leachman), Mejor actor secundario (Ben Johnson); Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor guión (Peter Bogdanovich, Larry McMurtry), Mejor actriz de reparto (Ellen Burstyn), Mejor actor de reparto (Ben Johnson); National Society of Film Critics: Mejor actriz secundaria (Ellen Burstyn); Asociación de Críticos Norteamericanos: Mejor actor secundario (Ben Johnson), Mejor actriz secundaria (Cloris Leachman).
Sonny Crawford (Timothy Bottoms) y Duane Jackson (Jeff Bridges), son dos amigos y compañeros del equipo de fútbol americano que están a punto de graduarse. Son los años 50 y viven en una pequeña ciudad de Texas que parece haber sido abandonada por el progreso. Están insatisfechos y aburridos, no encuentran mucho que hacer en lo que parece un sueño opaco y sin perspectivas.
Sus vidas se desarrollan entre un viejo cine, el Royal, un salón de billar y un café que está abierto toda la noche. Todos estos lugares están regentados por Sam el León (Ben Johnson), una figura paterna para ellos. Mientras Duane intenta conquistar a la caprichosa y popular Jacy Farrow (Cybill Shepherd), Sonny se ve envuelto en un romance secreto con la esposa del entrenador del equipo.
Los tres jóvenes navegan entre el deseo, la traición y la confusión de la adultez al mismo tiempo que reflejan la desesperanza de un lugar que se está quedando vacío. El cierre del cine Royal, que proyecta su última función, se convierte en el símbolo del fin de una época para la comunidad y quizás para el propio Hollywood clásico. El mismo título del film resuena en la sala: The Last Picture Show.
Rodada en blanco y negro, cuando el color era “la norma”, plantea una atmósfera polvorienta, desolada y fantasmal de los Estados Unidos rural. Con un estilo narrativo y visual clásico, Bogdanovich elige los travellings, los planos secuencia y composiciones cuidadas aprendidas de sus mentores John Ford y Howard Hawks. El propio Orson Welles le aconsejó usar planos de situación sólo cuando tuvieran un peso dramático, no de forma arbitraria y eso se ve claramente en este film. Bogdanovich, con Cassavetes, Lumet, Friedkin y otros comenzaban a dar forma vital al nuevo cine norteamericano rompiendo los estándares comerciales y desafiando la censura. Surge así un cine auténtico e impactante, fluido narrativamente, con personajes de caracteres densos y contradictorios, apasionadamente moderno.
A las 22 hs.: «NADJA»
«Nadja»
Estados Unidos, 1995. 92′. Dir. Michael Almereyda.
Festival Internacional de Cinema de Catalunya-Sitges: Mejor dirección (Michael Almereyda).
En los 90 en Nueva York, Nadja, la hija del conde Drácula, intenta abrirse un nuevo camino y liberarse del legado de su padre tras su muerte. La ciudad está plagada de todo tipo de vampiros y zombies, y también está el doctor Van Helsing (inolvidable Peter Fonda), un hippie «pasado» de ácido durante los años 60 que se dedica a la caza de vampiros.
Nadja transita el sórdido circuito del East Village, donde seduce a una joven llamada Lucy y provoca una serie de eventos inesperados. Mientras tanto el doctor Van Helsing, el cazavampiros más excéntrico y desquiciado, junto a su sobrino Jim, que también es el marido de Lucy, intentan cazar a Nadja y a su hermano gemelo Edgar.
El film sigue las complejas relaciones de esta disfuncional familia de seres de la noche, mientras luchan entre el deseo de liberarse de su naturaleza y la atracción fatal de la sangre. Melancólico cuento de vampiros posmodernos, con una bella estética granulada y experimental.
Mediante el uso innovador de dos formatos visuales plantea claramente los diferentes momentos narrativos. La mayor parte se rodó en un nítido 35 mm, mientras que los momentos en que los personajes caen bajo el hechizo de Nadja se filmaron con una cámara de juguete Fisher-Price Pixelvision. Un cambio radical a una imagen granulada y borrosa que logra sumergirnos en la percepción fragmentada y onírica de los protagonistas.

Cine Club Rosario: doble función del martes 7/7
Subsecretaría de Cultura de AMREl martes 7, a las 20, concluye la Sección Bogdanovich con un film sobre traición, confusión, un pueblo que se está



